La experiencia del Consorcio Vial de Bragado y las posibilidades de desarrollar herramientas de gestión público-privada fueron el eje de una reunión de trabajo realizada en la Casa Radical de Chacabuco, donde dirigentes de ambos distritos intercambiaron experiencias vinculadas a la administración de recursos municipales y al mantenimiento de infraestructura rural.
El encuentro fue encabezado por el presidente del Comité Alem, Mariano Alaman, quien recibió a representantes del radicalismo de Bragado: la presidenta de la UCR de esa ciudad, Lilián Labaqui; el exsecretario de Hacienda, Marcelo Bondoni; y el consejero escolar Diego Tayeldin. Por Chacabuco participaron el concejal Lisandro Herrera y los dirigentes Mariano Camera y Ariel Di Piero.
Uno de los principales temas abordados fue la experiencia desarrollada en Bragado desde 2003 a partir del Consorcio Vial, una herramienta de articulación entre el Estado municipal y el sector productivo para la conservación de los caminos rurales.
Bondoni explicó que “la figura del consorcio público-privado permite optimizar la conservación de los caminos rurales”, y remarcó la importancia de garantizar la transitabilidad para el transporte de la producción, el acceso a los servicios de salud y la educación en las localidades del interior. El dirigente bragadense señaló además que “no se trata de privatizar ni de transferir responsabilidades indelegables del Estado, sino de coordinar la capacidad operativa del Municipio con la experiencia y la fiscalización del sector privado”, y planteó fortalecer el Consorcio Vial mediante mayor participación de los productores, criterios técnicos y un financiamiento específico vinculado a los recursos que aporta el sector rural.
Durante el encuentro también se intercambiaron experiencias sobre la ejecución del Fondo de Financiamiento Educativo y las obras de infraestructura escolar.
Por su parte, Alaman sostuvo que “el desafío de una gestión municipal moderna no es solamente administrar lo que ya existe, sino encontrar nuevas herramientas para hacer más eficiente cada peso que aporta el vecino”. Agregó: “La experiencia de Bragado nos permite discutir cómo podemos adaptar mecanismos de participación a la realidad de Chacabuco, manteniendo al Estado como responsable y sumando a quienes conocen de cerca cada actividad y cada necesidad”