A partir de este jueves 14 de mayo, YPF aplicará un aumento del 1% en los precios de la nafta y el gasoil en todo el país y, al mismo tiempo, extenderá por otros 45 días el sistema de “buffer” o amortiguador de precios para evitar que la volatilidad internacional del petróleo se traslade de forma inmediata a los surtidores. La medida fue anunciada por el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín.
Según explicó la petrolera, el mecanismo consiste en absorber temporalmente parte del impacto de las subas del barril Brent mediante una cuenta compensadora, con la idea de recuperar más adelante ese ingreso diferido, una vez que se estabilice el contexto internacional. Marín sostuvo que el objetivo es “no trasladar sobresaltos en el surtidor” y preservar la demanda.
El esquema ya había sido utilizado a comienzos de abril, cuando YPF decidió no mover los precios durante 45 días pese a la fuerte suba del Brent por la escalada en Medio Oriente. En ese momento, la empresa argumentó que buscaba evitar una mayor caída en el consumo, sobre todo en el interior del país.
La decisión llega en medio de un nuevo repunte del precio internacional del crudo, con el barril Brent en torno a los USD 105, impulsado por la tensión geopolítica derivada del conflicto entre Estados Unidos e Irán y por la incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz, un corredor clave por donde circula una parte sustancial del comercio global de hidrocarburos.
De todos modos, desde YPF aclararon que el “buffer” no implica un congelamiento absoluto de todos los componentes que forman el precio final de los combustibles. El valor en surtidor también depende de otras variables, como el tipo de cambio, los costos de refinación, los biocombustibles, la logística y los impuestos nacionales a los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono.
La compañía también confirmó que seguirá aplicando su esquema de micropricing, un sistema que permite definir precios diferenciados según horarios, corredores y zonas geográficas para optimizar márgenes en función de la oferta y la demanda.
Con más del 50% del mercado local, las decisiones de YPF suelen marcar la referencia para el resto de las petroleras, por lo que el movimiento anunciado este miércoles vuelve a tener impacto sobre todo el sector.