La Secretaría de Trabajo, a cargo de Julio Cordero, impulsa un esquema para que los acuerdos paritarios garanticen un salario mínimo de $1.070.000 brutos, lo que representaría unos $860.000 en mano, según cálculos de fuentes oficiales.
Según indicaron desde la cartera, la estrategia no apunta a elevar el salario mínimo, vital y móvil, sino a que las negociaciones entre sindicatos y cámaras empresariales permitan que los trabajadores registrados alcancen ese piso salarial. “Lo tienen que negociar los sindicatos con las cámaras y después nosotros los homologamos”, explicaron. La recomendación se está comunicando especialmente a los sectores con salarios más bajos, como Maestranza, la UOCRA y Sanidad.
Según trascendió, la medida no habría sido consultada con el ministro de Economía, Luis Caputo. Fuentes oficiales sostuvieron que no tendría impacto en la inflación.
La iniciativa se da en un contexto en el que el salario mínimo, vital y móvil vigente se ubica en $376.600, muy por debajo de los ingresos que hoy perciben la mayoría de los trabajadores bajo convenio. Según el informe “Panorama mensual del trabajo registrado” de la Dirección Nacional de Estadísticas y Estudios Laborales, existen brechas superiores a quince puntos porcentuales entre las actividades con mejor y peor desempeño salarial: sectores como Construcción tienen una mediana de $1.001.342, mientras que en Gastronomía la mediana es de $803.991.
La propuesta se conoce además en la previa de una nueva reunión del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil, convocada para este día, en la que no se descarta que no se alcance un acuerdo entre las partes.