Un estudio realizado íntegramente en Argentina demostró que el uso de cannabis farmacéutico puede reducir significativamente el dolor neuropático central en pacientes con esclerosis múltiple (EM) y trastornos del espectro de neuromielitis óptica.
Los resultados preliminares fueron presentados en un prestigioso congreso científico europeo, donde despertaron un fuerte interés en la comunidad médica internacional.
Resultados alentadores
La investigación, coordinada por la neuróloga María Eugenia Balbuena Aguirre, evidenció una disminución significativa en la intensidad del dolor en pacientes tratados con cannabidiol (CBD).
Además, uno de los datos más relevantes fue que:
- El 50% de los pacientes requería medicación analgésica adicional al inicio
- Luego de 12 semanas, ese número se redujo al 25%
También se registraron mejoras en la calidad de vida, especialmente en aspectos como:
- Actividad diaria
- Estado de ánimo
- Capacidad de caminar
- Disfrute general
Cómo se realizó el estudio
El trabajo incluyó pacientes de entre 18 y 70 años, con seguimiento durante 12 semanas en distintos centros del país.
Todos los participantes recibieron una dosis estandarizada de cannabidiol (200 mg diarios), con controles periódicos.
Según los investigadores, el tratamiento fue bien tolerado y no se reportaron efectos adversos graves.
Un dolor difícil de tratar
El dolor neuropático central es una de las manifestaciones más complejas de estas enfermedades, ya que suele ser resistente a tratamientos tradicionales.
En el caso de la esclerosis múltiple, afecta entre el 30% y el 80% de los pacientes, mientras que en la neuromielitis óptica puede alcanzar a 8 de cada 10 personas.
Este tipo de dolor impacta directamente en la vida cotidiana, afectando tanto la movilidad como el estado emocional.
Hacia nuevos tratamientos
A nivel internacional, el uso de cannabis medicinal ya se explora como alternativa, pero la evidencia científica aún es limitada.
En ese contexto, este estudio argentino aporta datos clave sobre seguridad y eficacia, abriendo la puerta a nuevas investigaciones y posibles tratamientos.
Los especialistas destacan que el siguiente paso será ampliar la muestra y avanzar hacia estudios de mayor escala.