La cifra de víctimas fatales por el choque de dos trenes de alta velocidad en Adamuz, en la provincia de Córdoba, España, fue elevada este lunes a 39 personas, mientras que 48 heridos —cinco de ellos menores— continúan internados en distintos centros de salud.
La actualización fue confirmada por el ministro de Transporte de España, Óscar Puente, quien advirtió que el número de fallecidos “no es definitivo”, ya que continúan las tareas de rescate entre los vagones siniestrados. En ese sentido, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, señaló que los restos de los trenes “son un amasijo de hierros” y anticipó que podrían encontrarse más víctimas cuando llegue la maquinaria pesada.
La tragedia también dejó un saldo de 122 personas heridas. De ese total, 74 ya fueron dadas de alta, mientras que las restantes permanecen hospitalizadas bajo observación médica.
Cómo ocurrió el accidente
El hecho ocurrió el domingo por la tarde cuando una formación de la empresa Iryo, que se dirigía desde Málaga hacia Madrid, descarriló y se cruzó a la vía contraria, donde impactó de frente contra un tren de Renfe que cubría el trayecto Madrid–Huelva.
Tras conocerse la magnitud del siniestro, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, canceló su agenda oficial y suspendió su viaje al Foro Económico Mundial de Davos, previsto para esta semana. El mandatario arribará al lugar del accidente para acompañar a las autoridades locales y a los equipos de emergencia.
“Hoy es una noche de profundo dolor para nuestro país por el trágico accidente ferroviario en Adamuz. Quiero expresar mis más sinceras condolencias a las familias y seres queridos de las víctimas”, expresó Sánchez en redes sociales, destacando además el trabajo coordinado de los servicios de emergencia.
Las causas del siniestro continúan siendo investigadas por las autoridades judiciales y técnicas, mientras España atraviesa una de las peores tragedias ferroviarias de los últimos años.